Los exministros Margallo (PP) y Sebastián (PSOE) rechazan el gas y piden renovables

   

Los que fueran responsables de Exteriores e Industria, respectivamente, entienden que es “lo más razonable”

  Aseguran que Canarias debe buscar modelos “más productivos” y más ingresos turísticos, no más visitantes



Los exministros José Manuel García-Margallo (PP) y Miguel Sebastián (PSOE) rechazan la implantación del gas en Canarias y piden que sean las renovables quienes se abran paso. Así lo han manifestado antes de participar en el encuentro 'Diálogos para el Desarrollo' que se ha celebrado en el Hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria, bajo el lema 'La Europa ultraperiférica. Canarias en el siglo XXI'.


Moderado el debate por el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular en Canarias, Bernardo Sagastume, los exministros José Manuel García-Margallo (PP) y Miguel Sebastián (PSOE) llegaron al Hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria para hablar sobre 'La Europa ultraperiférica. Canarias en el siglo XXI'. Un diálogo sobre la economía española y, por ende, también del Archipiélago, los modelos de producción en las Islas y la Unión Europea.
Economía canaria. Ambos exministros reconocieron el camino de crecimiento en el que se encuentra Canarias, situándose en el 3,5% y por encima de la media nacional. Sin embargo, Miguel Sebastián, que fue ministro de Industria con José Luis Rodríguez Zapatero, apuntó que se debe intentar cambiar el modelo turístico hacia uno "de más recursos y no de más turistas, es decir, uno que aporte más ingresos", por lo que considera esencial "diversificar, desestacionalizar y digitalizar", porque a su entender, "no se están utilizando apropiadamente las nuevas tecnologías".
Además, apuntó que Canarias debe continuar "la apuesta que iniciamos nosotros en la reindustrialización que sea compatible con el medio ambiente", dando un mayor protagonismo a los puertos de las Islas que, señala, "están infrautilizados". Como ejemplo de ello, señaló que tanto el Puerto de La Luz y de Las Palmas, como el de Santa Cruz de Tenerife, "están siendo utilizados en el 30% de su capacidad". Y entiende, asimismo, que Canarias debe convertirse en base logística que una Europa y África, una "plataforma para dirigir inversiones" al continente vecino.
Por su parte, el exministro de Exteriores José Manuel García-Margallo, puso en valor que desde el año 2016, el Archipiélago ha tenido un "comportamiento razonable", aunque durante la crisis y en los primeros pasos de la recuperación "ha avanzado más lentamente" en términos de Producto Interior Bruto, creación de empleo y productividad. Además, apuntó que en cuanto a la renta per cápita de los isleños, la comunidad ocupa "el séptimo puesto por la cola".
Así, entiende que la situación "exige" un cambio de modelo que permita competir a base de "calidad y competitividad". Y es que, según el exministro popular, el turismo "va bien" en términos de ocupación aunque "no tanto" en cuanto al gasto por turista, lo que se suma a las "malas cifras en términos industriales".
Financiación autonómica. En esta materia, García-Margallo ha sido claro al apuntar que "lo único que hay ahora mismo es un informe realizado por expertos y completado por la Fedea (Federación de Estudios de Economía Aplicada)". No obstante, recuerda que "aún está muy verde" y que en la actualidad la agenda la marca la cuestión catalana y, posterior a eso, será la Constitución, en la que "habrá que introducir algunos criterios para ir enmarcando la nueva financiación autonómica".

"¿Gas o renovables? Era la pregunta del millón para ambos y, en esta ocasión, la línea seguida por el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso –partidario del gas–, no ha salido bien parada frente a la mantenida por su homólogo en Gran Canaria, Antonio Morales –defensor de las energías renovables–. Así, el socialista Miguel Sebastián ha apuntado que en este debate entre gas y renovables, "hay que dar una oportunidad" a las segundas. Por ello, entiende que "no tiene sentido pensar en el gas cuando podemos optar por energías autóctonas" (las energías verdes).
Añade además que "es el momento" de replantearse el decreto de autoconsumo y hacer "un gran despliegue" en España, y particularmente en Canarias. Reconoce además que le da "pena" que no se haya continuado con el proyecto que tenía el gobierno de Rodríguez Zapatero para hacer de El Hierro "una isla inteligente, 100% renovable".
En esta línea, García-Margallo ha apuntado que Canarias está en una "posición ideal" para explorar las renovables antes que el gas, una de las prioridades de la Unión Europea para las regiones ultraperiféricas. Por ello, entiende que es "más razonable" optar por las energías verdes que, a medio y largo plazo "aumentarían la capacidad de autoprotección". Y es que Europa "se está pensando primar esta opción y hacerlo especialmente en las regiones ultraperiféricas".

Cacerolada en Granadilla contra las plataformas petrolíferas






IV Jornada por un Nuevo Modelo Energético para Canarias


Unid@s se puede asegura que hará todo lo posible por evitar la entrada de gasificadoras en el municipio

Las obras ocuparán más de 438 kilómetros lineales de canalizaciones que afectarán a buena parte del municipio
Rubens Ascanio, portavoz municipal de Unid@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna, considera que la Corporación local debe oponerse a la entrada de las gasificadoras en el municipio, en coherencia con los acuerdos plenarios mayoritarios adoptados en el presente mandato.
Recuerda que una moción promovida hace justo dos años por su compañera de grupo, María José Roca, consiguió que el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna se  pronunciara en contra del proyecto de introducción del gas y a favor de las energías renovables, mostrando su rechazo público e institucional al proyecto de planta de regasificación de gas natural licuado del Puerto de Granadilla y de su estudio medio ambiental. En esa misma iniciativa plenaria se acordó instar a las instituciones implicadas, como el Cabildo, para que se opusiera firmemente a la introducción del gas en las islas.
También el pasado mes de abril logramos un acuerdo plenario unánime para solicitar al Gobierno de Canarias que estudie de forma pormenorizada la no instalación de canalizaciones de gas urbano en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, con el fin de llevar a cabo una planificación energética integral del sistema energético en Canarias”, manifiesta.
Nos parece que estos acuerdos chocan con permitir, tal como publica el Boletín Oficial del Estado en estos días, la instalación de las canalizaciones de gas en La Laguna o proyectos como el de una planta para aire propanado en la zona de San Lázaro representa un riesgo para la ciudadanía y además sigue siendo un elemento que genera contaminación”, asegura.
Ascanio indica que “la quema de gas natural también emite grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, principal causante del efecto invernadero y del cambio climático, representando una escasa reducción de emisiones con respecto a otros combustibles fósiles como el fuel”. Señala igualmente que “el CO2  es el principal causante del efecto invernadero, pero no el único, el gas natural es en su mayor parte metano que tiene, a igualdad de volumen, una capacidad 58 veces mayor que el CO2 de provocar efecto invernadero”.
Manifiesta que ya han activado a su Comisión de Medio Ambiente para informar a la ciudadanía ante la publicación el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado del inicio del proceso de exposición pública de 30 días para unas instalaciones que afectarán especialmente al barrio de San Lázaro, con tres depósitos de 49,5 metros cúbicos, 49.500 litros de gas licuado cada uno, ubicado a unos 50 metros de la iglesia de ese núcleo de población, junto a zonas residenciales e industriales. Además señala que las canalizaciones ocuparán más de 438 kilómetros lineales de obras que afectarán a los núcleos del Casco, La Higuerita, El Charcón, Guajara, Taco, La Cuesta, Los Baldíos, Valle Tabares, Las Mesas, Las Mercedes, Las Canteras, Suertes Largas y Guamasa.
El edil de la formación lagunera recuerda que mientras a La Laguna “se le impone la entrada del gas natural y las actividades vinculadas al mismo, tenemos ejemplos como Ámsterdam, que ha puesto en marcha un ambicioso plan de reconversión energética que pretende que en el año 2050 toda la ciudad quede libre de canalizaciones de gas natural y convertirla en “zona libre de emisiones de CO2”. Para cumplir con el Acuerdo de París, firmado hace un año, que trata de evitar un aumento de dos grados en la temperatura terrestre, el consistorio holandés se ha propuesto la desconexión de esta red a 10.000 viviendas antiguas de su propiedad en el presente año”.
La formación lagunera cree que con la instalación de San Lázaro se vulneran elementos como las normas internacionales, europeas y norteamericana, sobre instalaciones de gas licuado conocidas como UNE-EN 1473 y la NFPA-59ª. Las mismas exigen que se respeten distancias de seguridad una terminal de GNL y los núcleos de población más próximos, que “vienen determinados por los radios de peligrosidad o de impacto de las nubes de gas y aire mezclados que se producen en caso de accidente, inevitablemente muy amplios, porque el metano vaporizado se expande en el aire a gran velocidad, y en contacto con éste tiene una capacidad muy alta de inflamación, muy superior a la de la gasolina o el propano, ya desde pequeñas concentraciones del gas, que van desde un 5.3% a un 15%”.
Rubens Ascanio asegura que una vez más, la responsabilidad del principal grupo de la oposición lagunera será la de informar a la ciudadanía y realizar las acciones necesarias para frenar lo que califica como “una de las agresiones ambientales más graves a las que se puede someter a nuestro municipio”. Por ello van a reclamar “una implicación institucional efectiva en contra de este proyecto y animarán a que se establezca una potente oposición civil contra un proyecto que no mejora la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Aguere, al contrario”.

¿QUIÉN VA A PAGAR EL CAPRICHO DEL GAS?



El pasado 13 de octubre conocimos en Canarias que la Comisión Nacional de Mercados y Competencia había decidido negar la autorización a Enagás, a través de su sociedad Gascan, para poner en marcha las obras de la regasificadora de Granadilla, en las Islas Canarias. La CNMC nos decía en su informe que "no se considera conveniente tomar, en estos momentos, la decisión de autorizar la construcción de la Planta de GNL de Granadilla (Tenerife), hasta que no se disponga de las mencionadas garantías de uso de la planta, y de los correspondientes estudios económicos que comprueben la sostenibilidad económica del sector del gas natural, tras la gasificación de las Islas Canarias".  El consejo de la CNMC considera necesario realizar una actualización del documento de Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas 2008-2016, recogiendo un análisis de la demanda de gas prevista, las características de dicho mercado y la viabilidad económica de las inversiones a realizar. Dado el tiempo transcurrido, es posible, en opinión del supervisor "que hayan podido quedar desfasados en relación con las necesidades y los planteamientos actuales sobre la energía en las Islas Canarias, sobre todo teniendo en cuenta que en dicho periodo ha habido cambios muy sustanciales en la economía y en el sector energético en general". El informe de la CNMC sostiene -aquí está la clave- por un lado, que no existe un compromiso de la compañía suministradora de energía a las islas (Endesa-Unelco) de que va a consumir el gas que producirá la gasificadora y, por otro,  que no se dispone de un estudio económico real sobre la propuesta.
En aquellos días escribí un artículo sobre este tema (Un gas inviable) en el que preguntaba quién iba a pagar el empecinamiento del gas y relataba como el Gobierno había salido al paso defendiendo el despropósito de este combustible fósil con afirmaciones que pretendían minusvalorar o cuestionar el informe del órgano regulador. Se trataba -según ellos-  de meras correcciones a los documentos presentados que se aportarán de inmediato. Y no paran. Y un día tras otro insisten en la matraquilla del gas.

Pero el informe de la CNMC no es un hecho aislado. Sus tesis las defiende hasta el propio sector del gas. GasINDUSTRIAL es una asociación que en su web afirma que su objetivo fundamental se centra en la importancia del “factor gas” para la competitividad, como componente determinante en los costes industriales y en ser representante e interlocutor de referencia de los intereses de los consumidores industriales de gas para lograr un gas industrial competitivo. Su fin -afirman- es conseguir y mantener un precio de gas competitivo para la industria mediante el  desarrollo de los mercados, una infraestructura adecuada y peajes eficientes, que darán lugar a precio y condiciones de suministro de gas similares a las de sus homólogos europeos.

Pues bien, Juan Vila, presidente de GasINDUSTRIAL, publicó  el pasado 27 de octubre en El Periódico de la Energía, un artículo absolutamente esclarecedor y, curiosamente, coincidente en buena parte con lo que yo escribí en mis dos últimos artículos sobre el intento de endilgarnos sí o sí el gas en Canarias. En “En esta piedra, ya tropezamos”-así se titula su artículo- Juan Vila empieza haciéndose dos preguntas: “Primera cuestión: ¿Para quién se construyeron en España, en la última década, tres centrales de descarga de GNL (Gas Natural Licuado)? Respuesta: para las más de sesenta centrales de ciclo combinado también recientemente construidas para producir electricidad y, dicho sea de paso pero no menos cierto, para satisfacer “la vanidad” de algunas autonomías afanadas por contar “con todo de todo” en su territorio. Fue el pernicioso fenómeno del “yo también quiero una”… Segunda cuestión: ¿Y quién paga la amortización, mantenimiento y operación de estas plantas? Pues bien, debido a la crisis y al aumento desbocado de las renovables, hoy la mayoría de estas centrales no funcionan o funcionan muy poco. La producción de electricidad a partir de gas representa únicamente el 20% del consumo de gas, mientras que la previsión contemplada en su momento era del doble -ya alcanzado en 2008-, o incluso del triple. Así es que quien paga todo esto no son los ciclos para los que se construyeron estas instalaciones. Estas infraestructuras las pagan en primer lugar los que no las necesitaban en absoluto, o sea la industria, cuyo consumo de gas supone el 60% del total del país. Tenemos seis centrales de Gas Natural Licuado cuando con dos o tres estaríamos sobradamente bien servidos hasta el año 2030.(…) Tanto técnicos como políticos cometieron el error de planear este asunto erróneamente. Decidieron construir muy por encima de las necesidades del país lo que está costando a la industria miles de millones de euros en costes y la subsiguientemente pérdida de competitividad. Decisión errónea de nefastas consecuencias para la industria. Quienes la tomaron, se han quedado tan anchos. La factura la pagan otros.”

Y continúa el presidente  de GasINDUSTRIAL: “Todo este largo preámbulo, necesario, créanme, viene a cuento por el hecho de que Canarias quiere ahora instalar su propia planta de Gas Natural Licuado para poder descargar y regasificar GNL para la producción de electricidad. El presupuesto de la planta de Granadilla, en Tenerife, es ahora de 192 millones de euros, aunque hay presupuestos de hace años que calculaban su coste en 2008 en hasta 345 millones. Como soy un desconfiado irredento, me inclino a pensar que la factura será mayor cuando la planta esté finalizada en función de muchas y variadas causas que, seguro, se justificarán sobradamente. Además, la responsabilidad de posibles errores de presupuesto será automáticamente trasladada, no a los que los cometieron, sino a los sufridos pagadores del sistema gasista. GasINDUSTRIAL defiende el consumo de gas competitivo para la industria. El gas es un combustible absolutamente necesario para completar los vacíos de producción cuando no hace sol o no hay viento. Estamos de acuerdo en que una planta se construya siempre que haya consumo suficiente y si el sistema eléctrico o el presupuesto del Estado se hiciera cargo del coste de la inversión y de la operación.”

Y sigue diciendo en su artículo Juan Vila: “En este país nunca más puede volver a ocurrir que los costes de las infraestructuras gasistas para producir electricidad sean costeados por la industria como ha ocurrido en el pasado y como ocurre ahora. Ya es hora de que cada palo aguante su vela. No podemos tropezar en la misma piedra. Por tanto y en referencia al proyecto de la central de Granadilla, antes de volver a cometer un error garrafal, deben tenerse en cuenta cuatro premisas. La primera que debe volver a rehacerse la previsión de consumo de gas para Canarias teniendo en cuenta el incremento de renovables en el horizonte y el futuro aumento de la eficiencia en todos los procesos de consumo de gas y electricidad. La segunda, que solo debería construirse la planta si existiera justificación de negocio y siempre en el formato hoy más económico del mercado. En tercer lugar, en el caso de aprobación de este proyecto por otras razones que no sean las de estricta rentabilidad, los costes de la infraestructura y de la operación deberían pasarse a los presupuestos generales del Estado. O bien los costes de la posible instalación y operación deben ser pasados, no al sistema gasista, sino al eléctrico. Y cuarto, los costes no deben ser pagados por el sistema gasista porque al consumidor industrial no le quedan espaldas para cargar con más de lo que ya, e injustamente, se le ha cargado. Y luego dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pues en esta sí, en esta piedra ya tropezamos antes.” Más claro, agua. Lo terminaremos pagando cada uno de los españolitos de a pie.

Corporate Europe Observatory es un ente que viene denunciando las prácticas ligadas a los trust políticos económicos para imponer el gas desde hace muchos años. Según este observatorio, el lobby del gas europeo cuenta con más de 1.000 grupos de presión en sus nóminas y han empleado para obtener sus fines más de 100 millones de euros solo el año pasado. Afirman que algunos de los que más gastan son Shell o ExxonMobil. Tiene que ver eso exactamente con los continuos mensajes del gas como elemento de transición a las renovables (¿les suena?), el gas como combustible más limpio o el gas más barato que el fuel… cuando según la modelización de la propia UE, Europa ya tiene suficiente capacidad para cubrir la demanda de gas hasta 2040 sin construir nuevas infraestructuras.

Lo he repetido mil veces y lo vuelvo a repetir: Las grandes productoras de petróleo y gas no escatiman esfuerzos una y otra vez para impedir que se incentive la producción de renovables y el aumento de la eficiencia energética. Y es en España donde mejor apoyo han encontrado sin ninguna duda. Y eso a pesar de que su implantación está siendo ruinosa. Desde 2002 hasta 2011 en España se instalaron 67 plantas de ciclo combinado con una inversión de más de 13.000 millones de euros. En los últimos años su producción ha caído en un 72%. En la actualidad distintas plantas instaladas por toda la geografía peninsular se han tenido que parar (Huelva, Castellón,… ). Red Eléctrica plantea que se deberían cerrar al menos diez ciclos combinados nuevos. Que sobran 6.000 MW de gas. La planta regasificadora de El Musel, en Gijón, se inauguró y ni siquiera se ha puesto en funcionamiento… Según la CNMC se deberían cerrar distintas plantas de ciclo combinado porque muchas de ellas no han funcionado ni al 10% de su capacidad y porque sería más rentable sustituirlas por renovables. Según un informe de UBS, Europa podría cerrar en los próximos dos o tres años un total de 127 gigavatios de carbón y gas. Y mientras se está pidiendo al Estado más de 1.400 millones de indemnización por el cierre de plantas…

En definitiva. Seguimos a la cola en renovables en Canarias y el gas no puede ser un elemento de transición porque, como está sucediendo en España, si penetraran las renovables no se amortizarían las plantas en las que van a invertir una millonada; la contaminación con las regasificadoras sigue siendo muy alta y peligrosa; el precio del fuel y el gas se equipara cada vez más; no existe un estudio de viabilidad económica; no se dispone de un compromiso de compra del gas que se producirá en la regasificadora (Enel ha anunciado, además que va a cerrar todas sus plantas termoeléctricas para 2035)… pero todos están seguros de que el Ministerio autorizará la planta de gas en Tenerife. Y puede ser que sea así, aunque el regulador, los industriales del gas y el sentido común opinen lo contrario.


Escrito por Antonio Morales Méndez   
Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Fuente:http://www.antoniomorales-blog.com/index.php?option=com_content&view=article&id=309%3A2017-11-24-15-00-16&catid=34%3Aantonio-morales&Itemid=50

El Médano se organiza contra las plataformas petrolíferas


Los vecinos preparan una cacerolada frente al Ayuntamiento este jueves a las 18:00 horas

El Médano se ha puesto en pie de guerra después de que el pasado martes llegase la primera plataforma petrolífera al puerto de Granadilla. Los vecinos denuncian al gran impacto visual y los problemas medioambientales que producen estas instalaciones. Por este motivo, piensan realizar una cacerolada frente al Ayuntamiento granadilleroeste jueves 30 de noviembre para protestar por esta situación.
Daniel Duque, miembro de la Plataforma Salvar La Tejita, afirma que esta concentración, a la que planean acudir con camisas negras simbolizando la contaminación marina que se puede producir en la zona, será solo la primera de las acciones de protesta por la entrada en funcionamiento de la infraestructura portuaria. "La intención es organizar una gran manifestación más adelante en Santa Cruz", señala.
La decisión fue tomada el pasado viernes en una asamblea de este colectivo a la que asistieron más de un centenar de personas, que se mostraron preocupados por la llegada de estos gigantes al litoral granadillero. "No solo había gente joven, también muchos mayores, con caras de angustia", apuntó.
Duque se quejó de la falta de información que ha tenido el pueblo ante la entrada en funcionamiento del puerto de Granadilla. "Nos han dicho que darán dinero y trabajo, pero al final esto nunca llega", argumenta.
Además, el activista también se mostró preocupado por las especies invasoras que estas plataformas pueden traer hasta la costa tinerfeña. De hecho, ya se ha constatado que estas infraestructuras han introducido en los puertos de Santa Cruz y de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, dos especies de corales exóticos. "Sabemos que el puerto de Granadilla puede llegar a albergar hasta 10 de estas plataformas, alguna incluso procedente de Jamaica, y el control es pésimo", indica.
Los vecinos se quejaron también de la contaminación lumínica que emiten estas plataformas y preguntaron si esto puede ser compatible con que Granadilla haya sido reconocido por la Unesco como destino Starlight, es decir, un área idónea para la observación de estrellas.

Ante todas estas incógnitas, los vecinos han decidido organizarse para reclamar más información y transparencia y denunciar los posibles problemas que puede acarrear a la zona la llegada de estas gigantes instalaciones.
25/11/17. Dalia Guerra

Sí se puede lamenta y denuncia la degradación de El Médano por el inicio de las actividades del puerto de Granadilla y las plataformas petrolíferas




La organización ecosocialista subraya los daños socioeconómicos y ambientales provocados por una infraestructura innecesaria producto del empeño de políticos no comprometidos con Canarias

Sí se puede lamenta y denuncia la degradación de El Médano que causará el inicio de las actividades del puerto de Granadilla y las plataformas petrolíferas destinadas allí. La organización ecosocialista subraya los “daños socioeconómicos y ambientales provocados por una infraestructura innecesaria producto del empeño de políticos no comprometidos con Canarias, sino con los intereses empresariales, que muchas veces son también personales”, asegura Annabel Espinosa, portavoz de la la formación en Tenerife.
A juicio de Sí se puede, el traslado de las plataformas petrolíferas desde Santa Cruz a Granadilla visibiliza el fracaso anunciado del nuevo puerto, que se ve reducido de sus ambiciosas y falsas previsiones iniciales a un uso casi residual y no previsto como taller de plataformas petrolíferas.
Sí se puede destaca la falsedad de los hipotéticos beneficios socioeconómicos alegados por los impulsores del puerto de Granadilla. “La realidad es que, desde su fase de construcción, ha sido imperceptible la anunciada contribución de esta infraestructura a la mejora de la economía y a la reducción del desempleo en el sur de Tenerife”, apunta Espinosa.
A ello hay que añadir, “en el debe de esta innecesaria ocurrencia, el riesgo que significan las plataformas petrolíferas para una de las zonas turísticas más dinámicas de Tenerife”, por la consiguiente degradación de las condiciones de vida y por la perturbación de un paisaje que desempeña “un papel fundamental como atractivo turístico”. En consecuencia, “nos atrevemos a afirmar que la economía de la comarca se va a resentir con estas instalaciones”, destaca la portavoz.
La organización ecosocialista considera que las plataformas llegan a Granadilla derivadas de Santa Cruz, donde es evidente el impacto sobre el paisaje y el riesgo ambiental provocado por el ruido, la contaminación por productos químicos y especies exóticas y el daño a la actividad turística que han causado en los barrios de Anaga. “Como en Santa Cruz no lo quieren, trasladan al sur de la Isla su taller de plataformas, porque tratan al sur como patio trasero y allí no les importa continuar con su máxima de explotación laboral, turística y del paisaje”, señala Espinosa.
El principal riesgo medioambiental ya fue apuntado por la histórica movilización que cuestionó el proyecto, relacionado con el bloqueo que provoca el puerto en las dinámicas de la arena que se reponen en las playas de El Médano y la destrucción de los sebadales de la costa. A ello hay que sumar las especies exóticas ya detectadas, que llegan a Tenerife de mano de los buques y plataformas, convertidos así en factores que ponen en peligro un lugar de demostrado valor natural.
Este nuevo elemento es una amenaza reciente a las especies naturales de Canarias, que ya han sido notablemente afectadas en todo el Archipiélago como consecuencia del rebaje masivo de la protección de especies llevado a cabo por el Gobierno de Canarias al modificar el Catálogo de Especies Protegidas para eliminar el obstáculo legal que imponía el sebadal, una actuación que es “una de las peores actuaciones causadas en Canarias por la obstinación del caciquismo más feroz”.
“El rechazo al puerto de Granadilla es un capítulo abierto de la lucha ecologista, por la protección ambiental y por la reformulación y democratización del sistema político del Archipiélago y Sí se puede aportará todas sus capacidades para lograr revertir esta situación”, asevera la portavoz, quien recuerda que este movimiento ha sido la raíz del cuestionamiento del modelo sociopolítico y económico vigente en Canarias, surgido mucho antes de que el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis consiguiente desvelaran su auténtica naturaleza.

IUC acusa a Clavijo y Ortega de vender Canarias a Goldman Sachs


Santa Cruz de Tenerife, 22 nov (EFE).- El coordinador de Izquierda Unida Canarias (IUC), Ramón Trujillo, ha acusado hoy al presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, y al consejero de Economía, Pedro Ortega, de "vender" Canarias a la empresa Goldman Sachs.
En un comunicado, Ramón Trujillo, ha indicado que Goldman Sachs, es una de las empresas responsables de la crisis financiera a nivel mundial en 2008 que ahora llega a Canarias a través de Redexis Gas, SA gracias las gestiones de Fernando Clavijo y Pedro Ortega.
El dirigente de IUC ha señalado que han pasado cinco meses desde que Fernando Clavijo y Pedro Ortega viajaron a EEUU en busca de inversión para Canarias, y allí tuvieron la oportunidad de reunirse con los responsables de las principales empresas cinematográficas y energéticas del mundo.
Ha agregado que los resultados de aquellos encuentros han dado frutos y se han hecho públicos en el Boletín Oficial de Canarias en ocho anuncios.
En esos anuncios se informa de la solicitud de autorización administrativa, aprobación del proyecto de construcción y reconocimiento, ha manifestado Ramón Trujillo.
El coordinador de Izquierda Unida Canaria ha explicado que las peticiones están relacionadas con la utilidad pública del proyecto de instalaciones de distribución de combustibles gaseosos por canalización en Telde, Agüimes, Las Palmas de Gran Canaria, Arona, Granadilla de Abona, La Laguna, Puerto de la Cruz y Santa Cruz de Tenerife a la empresa Redexis Gas SA.
Redexis Gas SA pertenece a Goldman Sachs en su totalidad desde 2012, aunque en 2010 ya tenía el 80% de las acciones, y este grupo inversor, además, fue la principal responsable de la crisis mundial de 2008 gracias a, entre otros asuntos, las llamadas hipotecas basura, ha destacado Ramón Trujillo.
A su juicio, sin lugar a dudas, el gasto de más de 33.000 euros en el viaje de Fernando Clavijo y Pedro Ortega es una "minucia al lado de lo que se le viene encima a Canarias, que ha sido literalmente, vendida y supeditada a los intereses de Goldman Sachs ignorando conscientemente la existencia de un informe negativo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por su posible inviabilidad económica".
Según Ramón Trujillo, es "imposible" pensar en un archipiélago sostenible y verde fomentando la introducción del gas, un combustible limitado, dependiente del petróleo y por tanto, contaminante.
La apuesta por este tipo de inversiones por parte del presidente del Gobierno de Canarias y el consejero de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento pone de manifiesto que su interés en las energías renovables es inexistente y que anteponen sus intereses económicos al bienestar de la población y el medio, "por lo que la dimisión de estos dirigentes debe ser inmediata". EFE

En esta piedra, ya tropezamos

Juan Vila es presidente de GasINDUSTRIAL



Juan Vila.
Van a permitirme que arranque esta reflexión planteando unas sencillas preguntas que yo mismo trataré de responderme y que vienen a cuento para situar el tema que desarrollaré.
Primera cuestión: ¿Para quién se construyeron en España, en la última década, tres centrales de descarga de GNL (Gas Natural Licuado)? Respuesta: para las más de sesenta centrales de ciclo combinado también recientemente construidas para producir electricidad y, dicho sea de paso pero no menos cierto, para satisfacer “la vanidad” de algunas autonomías afanadas por contar “con todo de todo” en su territorio. Fue el pernicioso fenómeno del “yo también quiero una”. Ocurrió con centrales de descarga de gas y también con macro-auditorios, universidades con todas las facultades, palacios de festivales, aeropuertos …
Segunda cuestión: ¿Y quién paga la amortización, mantenimiento y operación de estas plantas? Pues bien, debido a la crisis y al aumento desbocado de las renovables, hoy la mayoría de estas centrales no funcionan o funcionan muy poco. La producción de electricidad a partir de gas representa únicamente el 20 % del consumo de gas, mientras que la previsión contemplada en su momento era del doble -ya alcanzado en 2008-, o incluso del triple. Así es que quien paga todo esto no son los ciclos para los que se construyeron estas instalaciones. Estas infraestructuras las pagan en primer lugar los que no las necesitaban en absoluto, o sea la industria, que entonces y ahora, cuyo consumo de gas supone el 60% del total del país. Tenemos seis centrales de Gas Natural Licuado cuando con dos o tres estaríamos sobradamente bien servidos hasta el año 2030.
Pero hay más. La industria paga el doble de peajes por megavatio hora que lo que pagan los ciclos. Las fórmulas de los peajes están así de bien calculadas. El pago de la industria es absolutamente desproporcionado. Y ahí viene la tercera cuestión: ¿Puede una empresa industrial que consume uno o varios barcos al año, importarlos directamente teniendo en cuenta además que las instalaciones están a un 20 o 30 % de su capacidad? Respuesta: Teóricamente sí, pero en la práctica es imposible, porque costes de almacenamiento y regasificación están calculados de tal modo que resultarían tan altos que resulta más económico comprar el gas a los suministradores incumbentes. Las fórmulas nunca son favorables a la industria.
Tanto técnicos como políticos cometieron el error de planear este asunto erróneamente.Decidieron construir muy por encima de las necesidades del país lo que está costando a la industria miles de millones de euros en costes y la subsiguientemente pérdida de competitividad. Decisión errónea de nefastas consecuencias para la industria. Quienes la tomaron, se han quedado tan anchos. La factura la pagan otros.
Todo este largo preámbulo, necesario, créanme, viene a cuento por el hecho de que Canarias quiere ahora instalar su propia planta de Gas Natural Licuado para poder descargar y regasificar GNL para la producción de electricidad. El presupuesto de la planta de Granadilla, en Tenerife, es ahora de 192 millones de euros, aunque hay presupuestos de hace años que calculaban su coste en 2008 en hasta 345 millones. Como soy un desconfiado irredento, me inclino a pensar que la factura será mayor cuando la planta esté finalizada en función de muchas y variadas causas que, seguro, se justificarán sobradamente. Además, la responsabilidad de posibles errores de presupuesto será automáticamente trasladada, no a los que los cometieron, sino a los sufridos pagadores del sistema gasista.
GasINDUSTRIAL defiende el consumo de gas competitivo para la industria. El gas es un combustible absolutamente necesario para completar los vacíos de producción cuando no hace sol o no hay viento. Estamos de acuerdo en que una planta se construya siempre que haya consumo suficiente y si el sistema eléctrico o el presupuesto del Estado se hiciera cargo del coste de la inversión y de la operación.
En este país, nunca más puede volver a ocurrir que los costes de las infraestructuras gasistas para producir electricidad sean costeados por la industria como ha ocurrido en el pasado y como ocurre ahora. Ya es hora de que cada palo aguante su vela. No podemos tropezar en la misma piedra.
Por tanto y en referencia al proyecto de la central de Granadilla, antes de volver a cometer un error garrafal, deben tenerse en cuenta cuatro premisas.
La primera que debe volver a rehacerse la previsión de consumo de gas para Canarias teniendo en cuenta el incremento de renovables en el horizonte y el futuro aumento de la eficiencia en todos los procesos de consumo de gas y electricidad.
La segunda, que solo debería construirse la planta si existiera justificación de negocio y siempre en el formato hoy más económico del mercado.
En tercer lugar, en el caso de aprobación de este proyecto por otras razones que no sean las de estricta rentabilidad, los costes de la infraestructura y de la operación deberían pasarse a los presupuestos generales del Estado. O bien los costes de la posible instalación y operación deben ser pasados, no al sistema gasista, sino al eléctrico.
Y cuarto, los costes no deben ser pagados por el sistema gasista porque al consumidor industrial no le quedan espaldas para cargar con más de lo que ya, e injustamente, se le ha cargado. Y luego dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pues en esta sí, en esta piedra ya tropezamos antes.

Las renovables le ahorraron el año pasado a la economía española 6.000 millones de euros


Las primas que percibieron en 2016 las tecnologías renovables ascendieron a 5.360 millones de euros

Las renovables le ahorraron el año pasado a la economía española 6.000 millones de euros

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Son solo un par de los mil datos que incluye el último «Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España», balance anual (de la actividad del sector de las EERR) que este año cumple nueve ediciones. Según ese Estudio, que ha sido presentado hoy por APPA, si el año pasado no hubiese habido energías renovables en España, nuestra economía habría tenido que emplear 6.000 millones de euros en importar los productos energéticos equivalentes. Las renovables cobraron el año pasado 5.360 millones de euros en primas. [En la imagen, la Plataforma Solar de Almería, uno de los centros de I+D en energía solar más importantes del mundo].
Las renovables le ahorraron el año pasado a la economía española 6.000 millones de euros
"El uso combinado de renovables en generación eléctrica -eólica, fotovoltaica, termosolar-, energía térmica -biomasa, geotermia, solar térmica- y biocarburantes -biodiésel, bioetanol- permitió el año pasado evitar la importación de casi 20 millones de toneladas equivalentes de petróleo, lo que ha supuesto en 2016 un ahorro en importaciones energéticas equivalente a 5.989 millones de euros". El dato lo aporta la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) en su último Estudio Macroeconómico, que repasa, tan exhaustivo como siempre, todos los números del sector.
Sí, casi 6.000 millones de euros hubieran volado allende las fronteras si en España no hubiera instalaciones de aprovechamiento de las energías autóctonas (las renovables): léase parques eólicos, huertas fotovoltaicas, centrales termosolares, etcétera, etc. Vamos, que, si toda la electricidad, toda la energía térmica y todo el transporte que las energías renovables le proporcionaron el año pasado a España hubiésemos tenido que comprárselos a otras naciones -en forma de uranio, carbón, petróleo, gas o electricidad-, España se hubiese gastado 6.000 millones más de los que se gastó el año pasado.
A dónde quiere la ciudadanía española que vaya a parar su dinero
Según el Ministerio de Economía, los españoles compramos en 2016 -a Arabia Saudí, Irak, Argelia, Nigeria, Catar, Kazajistán y otros países- productos energéticos por valor de 29.563,2 millones de euros, toda una sangría económica que hubiese sido más sangrante aún si aquí no tuviéramos instalaciones renovables. La dependencia es el más grave de los problemas energéticos que padece España. Hasta el punto de que, el año pasado, cerca de la mitad de los recursos que entraron en el país por la puerta del Turismo se marcharon de aquí (casi 30.000 millones de euros) por la ventana-agujero, enorme, de la Energía.
El agujero energético nacional es tal que, si a nuestra balanza comercial le quitáramos los productos energéticos, 2016 se hubiera saldado con superávit, pues España exportó más (bienes y servicios de todo tipo) de los que importó. Sin embargo, con los productos energéticos en esa balanza, el superávit se disuelve. Y, así, el año pasado, la economía nacional registró un déficit total de 18.753 millones de euros, de los que el déficit energético –apunta APPA en su Estudio- supone el 87% del total. La dependencia energética española alcanzó en 2016 una tasa del 72,3% (18 puntos por encima de la media UE).
¿Solución?
Pues la solución, evidentemente, radica en producir puertas adentro la energía que ahora compramos allende las fronteras. Y eso –producir energía- España solo puede hacerlo con fuentes renovables: la biomasa, el viento, el Sol y el agua. Porque bajo el suelo de la península no hay combustibles fósiles –tenemos poco carbón y es sucio, apenas gas y apenas crudo- y porque aquí tampoco hay minas de uranio (y sí, sin embargo, un cierto rechazo a ciertos residuos milenarios).
Recursos renovables sin embargo sí que hay. Abundantes. España goza de más horas de Sol que ningún otro rincón de Europa (pese a lo cual nuestro parque solar fotovoltaico nacional suma hoy solo 4.674 megavatios; frente a los 11.600 del Reino Unido, o los 19.300 de Italia). Tenemos además mucho, mucho territorio: forestal, de matorral y cultivable (España es el segundo país más vasto de toda Europa Occidental, solo por detrás de Francia). Y contamos, por fin, con vientos generosos en muchas comarcas (nuestro parque eólico nacional tiene hoy 23.000 megavatios; el de Alemania supera los 50.000).
Producto Interior Bruto
Hay mucho recurso, sí; hay mucho potencial por explotar, pues; y ya tenemos además un cierto patrimonio renovable, un patrimonio que el «Estudio Macroeconómico…» que nos ocupa repasa, exhaustivo. Según ese documento, el sector nacional de las energías renovables contribuyó el año pasado con 8.511 M€ al “Producto Interior Bruto”; pagó a las arcas del Estado mil millones de euros en forma de “impuestos”; y trajo a España desde el exterior otros 2.973 M€ de “ingresos netos”, porque la industria española de las energías renovables exportó el año pasado más bienes y servicios (4.208 M€) que los que importó (1.235 M€).
Buena parte de la culpa de que las exportaciones del sector de las energías limpias sigan siendo muy superiores a sus importaciones la tiene la I+D+i. Según el Estudio de APPA, en 2016, la inversión española en investigación, desarrollo e innovación alcanzó los 234 M€ (el 3,39% de su contribución directa al Producto Interior Bruto nacional). Esa inversión casi triplica la media española (situada en el 1,22%) y se encuentra también muy por encima de la media europea (2,03%). Además –apuntan desde APPA-, España es el segundo país del mundo en porcentaje de patentes renovables sobre el total de patentes, solamente superado por Dinamarca (véase página 47 del Estudio).
Empleo
El sector empleó el año pasado a 74.566 personas (45.500 puestos de trabajo directos y 29.000 indirectos). La plantilla nacional renovable perdió un 3,6% de sus efectivos el año pasado (el sector empleaba un año antes, en 2015, a más de 77.300 personas, por lo que la destrucción de empleo respecto a 2015 fue de 2.760 puestos). Esa caída, sumada a todas las acumuladas desde el año 2009, deja la tasa de empleo en el nivel más bajo de la serie analizada. El sector ha perdido en los últimos ocho años –lamenta APPA- más del 40% de sus puestos de trabajo (en 2009 empleaba a 127.877 personas a nivel nacional).
La destrucción de empleo ha sido más acusada en los sectores de la biomasa para generación eléctrica, los biocarburantes, la solar térmica y la minihidráulica (más adelante concretamos los datos). Sin embargo, también es cierto que ha habido tecnologías que han creado empleo neto en 2016. A saber: la eólica (+535), la fotovoltaica (+182), la termosolar (+76), la geotermia de baja entalpía (+19), la marina (+17) y la minieólica (+15). Enfrente de estas, el año pasado perdieron empleados la biomasa eléctrica (-2.866), los biocarburantes (-457), la solar térmica (-131), la minihidráulica (-123), la biomasa térmica (-24) y la geotermia de alta entalpía (-4).
La política energética y sus consecuencias
La causa principal de esa destrucción de empleo hay que buscarla en ciertas medidas regulatorias aprobadas por el Ejecutivo Rajoy. Según APPA, entre los años 2013 y 2016 la retribución de las energías renovables –que está regulada por el Gobierno- se ha reducido en un 21%, es decir, que el precio que los productores de energías renovables cobran por los kilovatios que producen en sus instalaciones ha caído, en solo tres años (en plena crisis, además), hasta 21 puntos. Ha caído o, para ser más precisos, ha sido recortado por el Ejecutivo a través de una serie de decretos que, además, han acabado espantando a los inversores (“cuando veas las barbas del vecino recortar, pon las tuyas a remojar”, que dice el refranero).
Simultáneamente, el mismo Ejecutivo ha incrementado la presión fiscal sobre el sector renovable, diseñando gravámenes de nuevo cuño, como el impuesto al Sol o la Tasa Soria del 7%, gravamen este último ideado por el anterior ministro del ramo, José Manuel Soria, y que por cierto ha sido denunciado por el sector ante Bruselas (esa tasa no existe en otros países de la UE, y estaría perjudicando la competitividad de las empresas españolas en el mercado único europeo). En fin, política dura de “Recorte de los Ingresos y Subida de los Impuestos” que ha dejado al sector paralizado. Las renovables ya instaladas, en todo caso, siguen haciendo frente a sus obligaciones fiscales. Así, pagan cada año, como se dijo, más de 1.000 M€ en impuestos.
España contra el Resto del Mundo
En el resto del mundo la tendencia es inversa: muchos gobiernos siguen facilitando –con ayudas directas o exenciones fiscales- la instalación de potencia renovable (hay países que subvencionan hasta las baterías de los autoconsumos fotovoltaicos). Así, el mundo ha instalado en 2016 más potencia renovable que nunca antes en un solo año. Además, lo ha hecho a mejor precio: el Planeta instaló en 2016 un 9% más de potencia que en 2015, pero con un 23% menos de inversión. O sea, que la I+D+i está dando sus frutos en todas partes, de modo tal que, en todas partes (o en casi todas), cada vez es más barato instalar un megavatio fotovoltaico, o de eólica marina, o termosolar…
De regreso a las cifras macro
Según el Estudio de APPA, la contribución al PIB español total del sector renovable (los 8.511 M€ susodichos) ha crecido en 2016 un 3,3% en términos reales con respecto a la registrada en 2015 (además, este es el segundo año consecutivo de crecimiento, lo que denotaría una cierta, tímida, recuperación del sector). El peso de las renovables en el PIB total se ha quedado en todo caso en el 0,76%, muy lejos de los datos de 2012, cuando superó el 1%. Por tecnologías, la contribución al PIB en 2016 ha sido esta: fotovoltaica (32,37%), eólica (22,38%), termosolar (16,45%), biomasa eléctrica (15,44%), biocarburantes (6,91%) y minihidráulica (3,80%).
La generación de energía con fuentes renovables contribuye a reducir la dependencia energética que tiene España, dependencia que en 2016 alcanzó una tasa del 72,3% (importamos 72 unidades energéticas de cada 100 que usamos; estamos 18 puntos por encima de la media UE). El año pasado, la generación renovable alcanzó los 104.465 gigavatios hora (frente a 97.103 en 2015). Según APPA, las tecnologías renovables (gran hidráulica excluida) evitaron, en lo que se refiere a la generación eléctrica, importaciones de combustibles fósiles por valor de 1.818 M€ (los biocarburantes, que también evitaron importaciones, tampoco los incluimos en ese ahorro; de ellos hablaremos en las páginas 52 y sucesivas).
De los malos humos y su impacto sobre la salud
Otro ahorro que producen las fuentes renovables de energía es el asociado al CO2. Según el Estudio Macroeconómico 2016, la generación eléctrica renovable española evitó el año pasado la emisión a la atmósfera de 36 millones y medio de toneladas de CO2, lo que generó un ahorro económico de 196 M€ (a razón de 5,35 euros por tonelada de CO2). Si a esa cantidad le sumamos el ahorro en CO2 derivado del uso de los biocarburantes (que desplazan también a combustibles fósiles más contaminantes), el ahorro en derechos de emisión se eleva en 2016 hasta los 279 M€. Quede claro no obstante que ese número es muy volátil. Hace diez años, en 2007, el precio del CO2 alcanzó su máximo: 22,21 euros, y no es improbable que vuelva a subir a corto o medio plazo, por lo que los ahorros asociados a este ítem volverían a ser mayores.
Además, producir electricidad con un aerogenerador o en una placa solar también evita la emisión de otros gases contaminantes que no tienen mercado propio, como el óxido de nitrógeno (NOx) o el dióxido de azufre (SO2). Según el Estudio de APPA, la generación eléctrica renovable evitó en 2016 la emisión de 32.002 toneladas de NOx y de 40.802 toneladas de SO2. Más aún: la electricidad renovable ha evitado en los últimos diez años la emisión de 723.670 toneladas de estos gases, tan perjudiciales para el medio ambiente (lluvia ácida) como para la salud de las personas. El apunte de APPA no es baladí. Según la Organización Mundial de la Salud -«Calidad del aire ambiente (exterior) y salud», septiembre de 2016-, "los ingresos hospitalarios por cardiopatías y la mortalidad aumentan en los días en que los niveles de SO2 son más elevados". Más aún: según la Agencia Internacional de la Energía, cada día mueren alrededor de 18.000 personas (cada día) como resultado de la contaminación del aire.
Del aire que respiramos los españoles también hay estudios
En España, el Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente -que es una organización acreditada ante la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente- publicó el pasado mes de julio un informe sobre los gases contaminantes emitidos por las centrales térmicas españolas que queman carbón. Pues bien, según ese informe, que se titula «Un oscuro panorama», y que recoge datos relativos a las emisiones registradas en 2014, los gases contaminantes emitidos por las 15 centrales térmicas españolas estudiadas, las 15 de carbón, “se pueden relacionar con 709 muertes prematuras, 459 altas hospitalarias por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, 10.521 casos de síntomas de asma en niños asmáticos; 1.233 casos de bronquitis en niños y 387 casos de bronquitis crónica en adultos".
La radioactividad y el cambio climático -el CO2, el dióxido de azufre, el metano- perjudican seriamente la salud, como ya sabemos todos. Y que vuelen desde España 30.000 millones de euros al año en facturas energéticas con rumbo a naciones como Arabia Saudí -donde a las mujeres se les tiene prohibido conducir- o Níger, donde Boko Haram sigue atropellando derechos, también perjudica seriamente... la inteligencia.
El más grave problema de la economía nacional española es la dependencia, energética, esa que desequilibra la balanza comercial toda. Y la solución -barata y más saludable- tiene Marca España y dícese energías renovables: el Sol de Andalucía y el de las dos castillas, el cierzo de Aragón, la Tramontana, el viento de Levante, los bosques de Galicia, el marzo airoso y abril lluvioso, la chicharrera de julio y la solanera de agosto.
Sí, la solución -barata y más saludable- tiene Marca España, porque presenta la mejor cara de esta tierra allende las fronteras (somos la segunda potencia del mundo en patentes renovables, solo por detrás de Dinamarca) y porque, puertas adentro, hace país. Todo eso y mucho más ha venido a contar el último «Estudio del Impacto Macroeconómico  de las Energías Renovables» que ha hecho público hoy APPA.
A continuación, extractamos 10 claves de comprensión de este Estudio macro
• El sistema eléctrico nacional contaba con 105.279 megavatios de potencia instalados a finales de 2016. Las tres tecnologías que más potencia aportan son el ciclo combinado de gas natural (26.670 MW); la eólica (23.057 MW); y la gran hidráulica (20.253). El 48,8% del total de la potencia es renovable: 51.430 MW (aquí incluimos la gran hidráulica).

• En 2016, los costes totales del sistema eléctrico ascendieron a 29.437 millones de euros, de los que el 59,9% (17.622 millones) correspondieron a los costes de las actividades reguladas (en las actividades reguladas –el transporte, la distribución, las renovables, etcétera- los precios los pone el Gobierno); y el 40,1% (11.815 millones) a los costes liberalizados (el Gobierno establece las reglas de funcionamiento del mercado, y el mercado funciona conforme a esas reglas; de ese mercado sale esta otra cantidad).
• Made in renovables. La eólica, con 23.057 MW, es la tecnología renovable con más potencia instalada en nuestro país, como decíamos arriba. A continuación, de más a menos, encontramos la fotovoltaica (4.674 MW); la termosolar (2.300 MW); la minihidráulica (2.102 MW); y la biomasa (1.038). Según Red Eléctrica de España, el año pasado las tecnologías renovables añadieron al sistema eléctrico nacional 37 megavatios de eólica y 10 de fotovoltaica.
• Quién produjo más electricidad. Las energías renovables (incluida la gran hidráulica) cubrieron en 2016 el 39,7% de la demanda eléctrica peninsular, 2,8 puntos más que en 2015. En concreto, en 2016 generaron 104.465 gigavatios hora (casi el doble de lo que produjeron en 2006). El año pasado, la nuclear produjo 56.099 gigavatios hora (GWh); el gas, aproximadamente 55.000; el carbón, 37.491.
• El sector renovable es un contribuyente fiscal neto a la economía española. Es decir, que los impuestos satisfechos por las empresas renovables –explican desde APPA- han sido siempre, a lo largo de todos estos años, superiores a las subvenciones recibidas.
• El año pasado España solo instaló 43 MW renovables nuevos, lo que confirma -apunta la asociación- la paralización del sector de las energías renovables, que entre 2008 y 2013 instaló una media de 2.500 MW anuales.
• El sector renovable empleó el año pasado a 74.566 personas (45.500 puestos de trabajo directos y 29.000 indirectos). En 2009, empleaba a 127.877.
• Las primas que recibieron las tecnologías renovables en 2016 ascendieron a 5.360 millones de euros. Y se distribuyeron así: 2.432 M€ para la fotovoltaica; 1.276 para la termosolar; 1.254 para la eólica; 320 para la biomasa; y 77 para la minihidráulica.
• APPA calcula que las energías renovables –en lo que se refiere exclusivamente a la electricidad- produjeron el año pasado ahorros para la economía española valorados en 7.384 millones de euros (M€): 5.370 M€ por abaratamiento del precio en el mercado mayorista (cuanta más es la oferta de energías renovables, más baja el precio); 1.818 millones de euros en importaciones (la electricidad que produjeron las fuentes de energía autóctonas nos la ahorramos en divisas, las que hubiéramos precisado para comprarle a potencias extranjeras una cantidad equivalente de energía; equivalente a la producida aquí por el viento, el agua y el Sol de España); y 196 M€ en derechos de emisión (el que contamina paga; y el que no lo hace, se lo ahorra).


• Pero las fuentes renovables de energía no solo generan electricidad. También producen calor (energía térmica) y movimiento (transporte). Según el Estudio Macroeconómico 2016 de APPA, las energías limpias supusieron el año pasado el 13,9% de toda la energía primaria consumida, y el 15% de todo el consumo de energía final. Entre todas ellas, evitaron la importación de casi 20 millones de toneladas equivalentes de petróleo, lo que ha supuesto en 2016 un ahorro en importaciones energéticas equivalente a 5.989 millones de euros".

Fuente: https://www.energias-renovables.com/panorama/las-renovables-le-ahorraron-el-ano-pasado-20171102